2 de Noviembre de 2011 Casualmente en el tren me he vuelto a encontrar con el niño que jugaba con la plastilina, se llama Nacho, y me ha contado que en el cole le pusieron un 10 por todo lo que hizo la semana anterior, y me ha dado las gracias. Un poco después, le he visto sacar otro trozo de plastilina, y sin querer he sonreído, porque sabía lo que me iba a pedir: que le ayudase a hacer más peces. Me lo he vuelto a pasar genial, y hoy sobre todo les hemos puesto las voces a nuestros personajes, unos tenían la voz más aguda y otros más grave, cada vez que intentábamos grabarlo, tanto Nacho como yo no podíamos aguantar la risa, era tan divertido hacer una escena poniendo voces de distintos tonos que no me he dado cuenta y se me ha pasado mi parada, asique tendré que bajarme en la siguiente y esperar al tren que me lleve a casa; aun así, mereció la pena.
Casualmente en el tren me he vuelto a encontrar con el niño que jugaba con la plastilina, se llama Nacho, y me ha contado que en el cole le pusieron un 10 por todo lo que hizo la semana anterior, y me ha dado las gracias. Un poco después, le he visto sacar otro trozo de plastilina, y sin querer he sonreído, porque sabía lo que me iba a pedir: que le ayudase a hacer más peces. Me lo he vuelto a pasar genial, y hoy sobre todo les hemos puesto las voces a nuestros personajes, unos tenían la voz más aguda y otros más grave, cada vez que intentábamos grabarlo, tanto Nacho como yo no podíamos aguantar la risa, era tan divertido hacer una escena poniendo voces de distintos tonos que no me he dado cuenta y se me ha pasado mi parada, asique tendré que bajarme en la siguiente y esperar al tren que me lleve a casa; aun así, mereció la pena.